Soy Licenciada en Psicología graduada de la Universidad Nacional de La Plata, y especializada en moda e imagen personal, graduada de Espacio Buenos Aires. Mis primeros pasos fueron haciendo psicología clínica en instituciones, y en paralelo, trabajando como asistente de moda en la revista Harper’s Bazaar Argentina y revista Susana. Dos mundos aparentemente separados, hasta que empecé a ejercer como asesora de imagen, y todo cobró sentido. Ahí, frente a mujeres que venían buscando que les dijera qué ponerse, descubrí que había algo más profundo para escuchar y trabajar.
Comencé a unir las miradas y los conceptos que están presentes en la construcción de la identidad, el cuerpo y la estética. Y de alguna manera, algo que en principio me parecía completamente alejado, se terminó transformando en un vínculo evidente. De este recorrido nació mi propia práctica: la Terapia de Imagen, con la que desde 2015 acompaño a mujeres a vivir una imagen plena.
Desde hace años, muchas mujeres encuentran acá un espacio de autoconocimiento y desarrollo personal a través de su imagen.
Es las dos cosas, y ninguna de ellas por separado. Mi trabajo nace en el cruce entre la psicología y la imagen personal, por eso lo llamo Terapia de Imagen. No es un tratamiento clínico ni una consulta de estilo tradicional. Es un espacio donde integramos imagen interna y externa: trabajamos tu autoconocimiento (quién sos, cómo te percibís y cómo querés mostrarte) y desde ahí potenciamos tu apariencia.
No necesitás ningún conocimiento previo de moda ni tener claridad sobre tu estilo, justamente eso es lo que vamos a construir juntas. Si necesitás herramientas concretas de indumentaria, combinación o colorimetría, las trabajamos dentro del proceso con técnicas específicas de asesoría de imagen.
Tiene todo el sentido empezar ahora. El peso no es una condición para este proceso (ni el que tenés hoy, ni el que estás buscando). Este trabajo va más adentro, se trata de reconocer y habitar tu cuerpo, construir una imagen corporal saludable y desarrollar las herramientas para vestirte como querés verte, más allá del peso.
Al contrario de lo que se suele pensar, empezar antes es una ventaja. Trabajar tu interior te da una base más sólida para acompañar cualquier cambio externo; y aprender el lenguaje de las prendas te permite verte bien bien con el cuerpo que tenés hoy, mientras transitás el proceso que estés viviendo.
Las sesiones son 100% virtuales, vía videollamada. Eso significa que podemos trabajar juntas sin importar dónde estés, desde la comodidad de tu casa.
Desde la primera sesión empezás a llevarte herramientas concretas para aplicar de inmediato. El proceso de 8 sesiones está diseñado para darte recursos reales, tanto para tu imagen interior como exterior.
Los cambios más profundos son subjetivos y varían de persona a persona (hay quienes los sienten rápido y quienes necesitan más tiempo para afianzar lo trabajado). Lo que sí puedo garantizar es mi entrega absoluta en cada caso, pero este proceso funciona como un equipo, por eso los mejores resultados llegan cuando las dos estamos al cien por ciento.